
El rechazo es bastante poderoso. Dejamos de hacer muchas cosas por el simple miedo a ser rechazados.
Por lo general las personas deciden iniciar una relación de pareja después de compartir cierto periodo de tiempo durante el cual fue naciendo un sentimiento y parecieron percibir que son "compatibles". Esta percepción se fundamenta principalmente en el trato recibido que tiende a ser agradable, considerado, delicado y afectuoso.
A medida que la relación avanza y conocemos más de la otra persona nos da la impresión que algo ha cambiado en el o ella. Pero, ¿Realmente cambió algo, o simplemente comenzamos a ver las cosas como son?.
Es aquí cuando comienzan a ponerse en evidencia los factores que influyen en los supuestos cambios que se reflejan en una relación. En la vida lo único constante es el cambio, y una relación que permanece estática necesita ser analizada con mayor detenimiento que otra que evoluciona.
Uno de los propósitos es re descubrir el amor que llevamos dentro y aprender a compartirlo.
Obviamente al atravesar etapas, una relación se va modificando y el trato entre sus miembros también. Pero esto no ocurre de la noche a la mañana, como todo en la vida es también un proceso que ocurre gradualmente, solo que algunas veces no estamos lo suficientemente alertas para identificar las causas.
De allí la importancia de compartir con nuestra pareja nuestros sentimientos y emociones y tener la suficiente confianza para comunicarle como nos hacen sentir sus acciones. Al hacerlo tenemos la oportunidad de disolver situaciones y hacer los ajustes necesarios para mejorar, de otra manera continuarían acumulándose y transformándose pudiendo llegar a generar rechazo hacia nuestra pareja.
Al principio no solo queremos mostrar lo bueno, sino que también queremos ver "solo" lo bueno de la otra persona también. Esto no quiere decir que necesitamos ir buscando defectos donde no los hay, por el contrario, si miramos la esencia solo veremos atributos positivos. El detalle está en que algunas veces no permitimos que nuestra esencia se exprese plenamente.
A medida que transcurre el tiempo es natural que sucedan ciertas situaciones que de alguna manera nos incomoden, esto puede ser algo que nuestra pareja haga, diga o sienta.
Si somos sinceros y lo reconocemos y aceptamos en su comienzo, podremos darnos cuenta que esto de alguna manera comienza a crear resistencia en nosotros hacia algunas de las acciones de nuestra pareja.
De allí la importancia de compartir con nuestra nuestros sentimientos y emociones y tener la suficiente confianza para comunicarle como nos hacen sentir sus acciones. Al hacerlo tenemos la oportunidad de disolver situaciones y hacer los ajustes necesarios para mejorar, de otra manera continuarían acumulándose y transformándose pudiendo llegar a generar rechazo.
Bueno, no sé, es todo muy complicado, una cosa es escribirlo y otra muy distinta es ponerlo en practica. De todas formas, ahí está, es lo que pienso.




































2 comentarios:
Interesante reflexión. Yo opino que la primera fase, la del enamoramiento, no nos muestra a la otra persona tal y como es. Sólo vemos, como tú dices, lo que queremos o podemos ver o incluso a veces lo que necesitamos ver. Al cabo del tiempo, parece que la persona cambió. No es cierto. Lo que pasa es que dejamos de reflejarnos en la otra persona, para ver la realidad, tal y como es. Y obviamente, aquello que al principio no nos dimos cuenta, ahora toma importancia. Un abrazo, Amanda.
Pero no solamente vemos "realmente" a la otra Persona, sino que también nosotros nos descubrimos a nosotros mismos conforme el Tiempo avanza, de tal manera que en un momento dado nos percatamos de que somos completamente diferentes a esa que consideráramos nuestra "Media Naranja"...
Es lo que llamo Evolución, no Cambio, y en ésta, si no tenemos un proyecto común que se va consolidando con el paso de los años, los Caminos que ambos tomen se distanciarán...
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