
"NO EXISTEN MÁS QUE DOS REGLAS PARA ESCRIBIR: TENER ALGO QUE DECIR Y DECIRLO."
Oscar Wilde
El guerrero de la luz presta atención a las pequeñas cosas, porque esas pueden perjudicar mucho.
Un espino, por menor que sea, interrumpe el paso del viajero. Una pequeña e invisible célula puede destruir un organismo sano. El recuerdo de un instante de miedo en el pasado muchas veces hace que la cobardía reaparezca cada mañana.
Una fracción de segundo abre la guardia para el golpe fatal del enemigo.
El guerrero está atento a las pequeñas cosas. A veces es duro consigo mismo, pero prefiere actuar de esa manera.
"El diablo habita en los detalles" dice un viejo proverbio de la Tradición.
Paulo Coelho




































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