De instante en instante...

¿Quieres ser libre o acomodarte? - me dijeron - La seguridad seduce y engaña. Su precio es la libertad. Tú decides.
http://dl6.glitter-graphics.net/pub/679/679756vtql6ozj6a.gif http://dl6.glitter-graphics.net/pub/679/679756vtql6ozj6a.gif

Seguidores

lunes, 17 de enero de 2011

DÉSANIMO PROFESIONAL (EL MUNDO)







Una plantilla con ira es la peor de las pesadillas de un jefe que debe hilar muy fino si quiere motivar a unos profesionales ahogados en el desánimo. Conocer las causas del enfado y ser realista con la situación destruyendo falsas expectativas es la mejor actitud que puede adoptar un líder para afrontar el conflicto cuya resolución total depende, la mayoría de las veces, de toda la organización.

Después de un expediente de regulación de empleo (ERE) o tras el cierre de una planta de producción, ¿quién se ocupa de motivar a la plantilla? ¿Cómo se sale del bache en un clima laboral dominado por el enojo y la ira? Se cuentan con los dedos de una mano los voluntarios que aceptarían el reto de enfrentarse al desánimo profesional y son muy pocos los que tienen la solución para navegar por aguas turbulentas sin perder el rumbo. Fernando Botella, consejero delegado de Think&Action, asegura que un buen líder no es un solitario ni un visionario. “No debe tener respuesta para todo, sino la capacidad de plantear las cuestiones adecuadas que preparen al equipo y a la organización para hacer frente a los acontecimientos presentes y futuros. El buen jefe es el que hace partícipe a los demás, comparte, colabora y escucha”.
Los llaneros solitarios no valen para gestionar una plantilla enojada. Sin embargo, Ignacio Álvarez de Mon, experto en liderazgo y profesor de IE Business School, opina que es el líder el que tiene que dar la cara en estas situaciones. El resto son paliativos: “Si hay que tomar medidas drásticas para recuperar el ánimo, debe ser de la mano del máximo responsable. Sólo dando ejemplo se consigue la colaboración del resto”.

10 claves para una plantilla contenta a coste cero
1. Vivir en el cambio. La incertidumbre debe ser aceptada como una fuente de oportunidades.
2. Aportar valor. Si los empleados sienten su aportación al logro aumenta su compromiso.
3. Simplifique lo complejo. La sencillez es la estrategia más eficaz.
4. Escuche. Cuando hablamos, sólo repetimos lo que ya sabemos. Si escuchamos, tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas.
5. Instaure la cultura del esfuerzo. Sustituya la prisa y la inmediatez por el esfuerzo y la recompensa aplazada. La excelencia y el éxito se logran desde el esfuerzo repetido.

6. ‘Tú ganas, yo gano’. La colaboración es una de las herramientas más potentes para generar compromiso.
7. Empatía. Ponerse en el lugar del otro favorece la unión y la alineación en una misma dirección.
8. Aprendizaje continuo. Que el conocimiento compartido sea una realidad.
9. Comunicación. Tómese un café con su equipo. Interesarse por sus problemas aumenta su motivación.
10. Diversión e ilusión. No subestime la fuerza de un equipo alegre e ilusionado.

EL MUNDO.







Image and video hosting by TinyPic

1 comentario:

Paquita Pedros dijo...

Primero desearte un feliz ño
interesante texto nos dejas
un beso corazon