
No hay peor enemigo que nosotros mismos.

En muchas ocasiones nos ponemos a pensar sobre las personas que nos han hecho daño y los calificamos como nuestros enemigos, desde una creencia de ver la vida de cada persona como separada esto parece tener lógica, pero en realidad no funciona de esa forma, todo lo que nos ocurre es únicamente responsabilidad nuestra, por supuesto que conscientemente es muy difícil de entenderlo.



































2 comentarios:
Cada uno es el forjador de su destino. Muy buen texto.
Besitos amiga.
Bueno, también están los daños colaterales. A veces estamos en el lugar equivocado justo en el momento menos oportuno y nos llevamos el zarpazo de rebote jeje.
Hay excepciones, creo yo.
Un beso grande.
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